jueves, diciembre 13, 2012

El PRO y el denarvaismo fueron la clave para el traspaso de la autopista a la Provincia

Con la aprobación del convenio de trasferencia, la autopista Buenos Aires-La Plata quedó formalmente en manos del gobierno provincial. Las bancadas del PRO y el denarvaismo fueron la clave para que el oficialismo consiguiera los votos. Se espera que la tarifa de peaje pase a $4 en los primeros días de enero. 


Con los votos del PRO y el denarvaismo, el oficialismo consiguió los votos para aprobar el traspaso de la autopista Buenos Aires-La Plata a la órbita provincial. Según el convenio de trasferencia aprobado hoy, la Nación le trasfiere al gobierno bonaerense los "derechos y obligaciones del contrato de concesión”.

Las dos bancadas opositoras apoyaron el traspaso tras la promesa del oficialismo de crear una Comisión Bicameral de seguimiento para llevar un control de la administración. Ahora, el convenio se tratará en el Senado la semana próxima donde se aprobaría sin inconvenientes.

Con esta formalidad, se espera para el año próximo un aumento de 100% en la tarifa del peaje, congelado en dos pesos por un fallo del juez federal Luis Armella.

Desde el gobierno provincial aseguran que el traspaso permitirá llevar adelante las demoradas obras de lo que hoy se considera el peor de los accesos a Capital Federal.

Las obras no realizadas por la empresa Coviares llevan larga data: Nunca se realizó el anunciado tercer carril, la bajada en el Parque Ecológico de Villa Elisa, ni las distintas reparaciones en el asfalto.

La Provincia ya definió la continuidad de Coviares como empresa concesionaria. El contrato vence en 2017. La estrategia ahora será aumentar el peaje y destinar ese monto a las obras. Con eso, la empresa no asume gastos a la hora de invertir y mantiene la ganancia. 

Según el convenio de trasferencia de derechos que se aprobará mañana y al que LPO pudo tener acceso. La Provincia creará para la empresa un plan económico financiero que le generará una tasa de retorno a Coviares del 10%. El traspaso significará un borrón y cuenta nueva. “La fiesta de todos estos años la pagan ahora los usuarios”, dicen los más críticos. 

"De nada sirve oponerse a este proyecto, sería darle vía libre a que los problemas no se solucionen y están en juego las vidas los ciudadanos de la ciudad de la plata, que nos eligieron para que los representemos", argumentó el diputado del PRO, Julio Garro.

En tanto, desde el denarvaismo, Gonzalo Atanasof resaltó que al peaje "no lo va a aumentar la provincia de Buenos Aires. Quien lo autorizó -aclaró- el Gobierno Nacional y fue frenado por una medida cautelar".

Según trascendió, el incremento entrará en vigencia los primeros días de enero, si bien estaba estipulado que comience a regir en noviembre el no tratamiento en la legislatura no permitió el aumento del mismo.

“No nos parece mal que cambie la administración, pero para aprobarla tiene que haber una desvinculación de la empresa Coviares y en este proyecto no la hay”, expresó el Diputado Oscar Negrelli, representando la posición del partido. “El ministro de Infraestructura, Alajandro Arlía, no nos supo dar respuesta cuando le preguntamos por qué mantenía a esa empresa corrupta como parte del acuerdo. Aprobar este traspaso es aprobar que se suba el peaje a los usuarios para pagarle a Coviares por tercera vez -porque es el tercer aumento- las obras que jamás hizo”, continuó el legislador. (La Política OnLine).

No hay comentarios.: